"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo" - Ortega y Gasset


​Me gusta ​variar los lugares donde entreno; monte, playa, parque, gimnasio,… ​unas veces sola, ​otras en compañía. Pero de forma habitual, por sencillez y tiempo disponible ​suelo entrenar en casa. ​Por es​e motivo hace más de dos años empecé a invertir en equipamiento y ​herramientas, ​hasta montar mi pequeña sala de entrenamientoMe parece importante rodearse de estímulos que ​inviten a mover​se y hacer ejercicio


​​¿Quieres adquirir o desprenderte de un ​hábito? Empieza por manipular tu entorno

Por ejemplo, si quieres leer más, rodéate de libros. ​Si pones los recursos ​cerca y a la vista, ​y le sumas un poco de motivación, ​te será más difícil poner​te excusas y más fácil ​lograr la adherencia. ;)

​O puede ser al contrario. ​

En mi caso con respecto a la comida he elegido la estrategia opuesta porque me encanta comerMe explico, cuando se trata de comida real ​distingo fácilmente entre hambre y apetito. No necesito ​contar calorías. Me basta con escuchar las necesidades de mi cuerpo y puedo mantener una composición corporal saludable sin sacrificio.

En cambio con los ultraprocesados altos en azúcar y grasa siempre he tenido una relación complicada y tóxica. Cuando fui consciente del desgaste que me suponía controlarme, opté por evitar comprarlos para no tenerlos en casa. Que estén fuera de mi medio habitual me supone mucho menos esfuerzo y me aseguro de que solo los consumo ocasionalmente.

Además de esta estrategia, también existen más factores:

  • Aprender a cocinar: es imposible llevar una alimentación sana y variada a base de comida precocinada.
  • Adherencia: si no te gusta tu dieta es imposible de mantener en el tiempo. Tienes que disfrutar de la comida. 
  • Que lo perfecto no sea enemigo de lo bueno: tener la libertad para comer algún ultraprocesado de forma ocasional y sin remordimientos.
  • Comer cuando tienes hambre y lograr saciedad con cada comida: no importa la cantidad de veces que comas al día, puede ser 1, 2, 5,... lo importante es que no pases hambre.
  • Diferencia hambre de apetito: pregúntate si una fruta calmaría tus ganas de comer o te apetece algo más procesado (dulce, salado, alto en grasa y/o en harinas). El apetito es hedónico; es decir, es un capricho que debes satisfacer al momento, pero el hambre es fisiológica; es una necesidad que el cuerpo debe cubrir. Para manejar mejor esta diferencia yo empecé a experimentar con los ayunos intermitentes y mejoré mi autocontrol.

Evidentemente para llegar a tener claros estos conceptos, además de la experiencia, tuve leer e investigar mucho.

Si tuviera que recomendar dos libros sobre este tema y cómo mejorar la salud en general, serían "El plan revolucionario" y "Salud Salvaje" ambos de Marcos Vázquez (creador de Fitness Revolucionario).

"No dejamos de hacer ejercicio porque envejecemos, envejecemos porque dejamos de hacer ejercicio" - Kenneth Cooper​

Trato de trabajar todas las capacidades básicas durante la semana, pero suele predominar la fuerza junto con la movilidad y flexibilidad. Y si la recuperación de estas sesiones me lo permite también trato de hacer alguna sesión de resistencia a baja intensidad o en forma de HIIT; natación, ciclismo, sprints cuesta arriba. La verdad es que no me gusta la media o larga distancia pero sí las carreras de obstáculos (OCR).

Cada semana realizo tres sesiones de fuerza de tipo fullbody en las que siempre comienzo con tareas de movilidad y flexibilidad dinámica para hacer un buen calentamiento. Después empiezo la parte principal con un básico de fuerza; sentadilla, press banca y peso muerto y a continuación trabajo otros patrones de movimiento variando los ejercicios correspondientes. ​


Como te comenté, me gustan las OCR, así que cuando tengo oportunidad también trato de experimentar en otros entornos y probar otros métodos de entrenamiento más específicos para ​participar en dichos eventos. 

​Aquí estoy con mi amigo Furamuros que está especializado en la preparación física para ​este tipo de pruebas.​ 

​Es una buena forma de poner a prueba otras aptitudes y evaluar que habilidades debo seguir mejorando. 

"​Más no es mejor, mejor es mejor"


Ya no me imagino estar una semana sin entrenar. De hecho estar más de dos días ya me inquieta y el cuerpo me pide algo de intensidad. Aún así soy bastante cauta en cuanto a exigirme demasiado por temor a lesiones​ o sobrecargas​ que me obliguen a parar o dismunir radicalmente mi actividad física. ​

Lo más difícil es contener ​el ego y ​aprender a ser ​paciente. Por muy tentador que sea alcanzar ciertas cifras ​de rendimiento y estética, éstas no se pueden anteponer a la salud. Si no aceptas que los cambios no son inmediatos y que debes respetar el principio de progresión, te quedarás por el camino tarde o temprano​. Recuerda la fábula de la tortuga y la liebre. :)

Y es que entrenar no es un fin en sí mismo, debe ser un medio, tanto para disfrutar de lo más importante; la compañía y cuidado de​ tu familia y amigos, como para afrontar con energía y ​ánimo las circunstancias que se te presentan en la vida.