Conecta tu sistema fascial a través de la línea espiral

Hace unos años, tras la charla entre dos referentes en el entrenamiento funcional como Gray Cook y Mike Boyle se empezó a poner atención a la valoración y mejora de la movilidad y estabilidad articular.

Estos entrenadores observaron que tanto deportistas como personas sedentarias sufrían deficiencias muy similares en el movimiento. A menudo detectaban que sus articulaciones más móviles como el tobillo, la cadera, el hombro o la muñeca padecían rigidez, y las que deberían tener más estabilidad como el pie, la rodilla, las vértebras lumbares y la escápula no cumplían adecuadamente con esta labor.

A partir de ese momento se desarrolló una nueva concepción del movimiento que se denominó: "Continuum Movilidad-Estabilidad" que sugiere que a lo largo del cuerpo se produce una alternancia en las funciones predominantes (estabilidad o movilidad) de cada articulación.

En este sentido si analizamos todo el conjunto de cadenas miofasciales podemos encontrar una relación similar.

Por un lado aprendimos que las cadenas laterales regulan el movimiento de la cadena anterior y posterior, y que las líneas profundas de los brazos realizan la misma tarea con respecto a las líneas superficiales de dichas extremidades.

Por tanto, debería haber otra cadena homóloga cuyo papel sea controlar y poner límites a los movimientos generados por las líneas funcionales: saltos, lanzamientos, patadas,... Y efectivamente, para realizar ese cometido disponemos de la Línea Espiral (LE).

He dejado para el final la vía anatómica más compleja e integradora de todas. A continuación veremos sus características, composición, funciones y algunos ejercicios para recuperar su capacidad.

Composición de la Línea Espiral (LE)

Tal y como su nombre indica, la Línea Espiral (LE) envuelve el cuerpo a través de dos vías helicoidales opuestas. Gracias a esta disposición logra mantener el equilibrio en todos los planos a nivel postural.

La LE comienza en el cráneo y sigue por debajo del hombro del lado contrario para continuar girando alrededor del torso por la zona de las costillas, luego prosigue cruzando por encima de la región abdominal hasta llegar a la cresta ilíaca opuesta. Desde ahí desciende por el exterior de la pierna hasta atravesar la parte medial del arco del pie para subir por la parte posterior de la extremidad inferior hasta el sacro. Finalmente asciende verticalmente por los erectores de la espalda hasta terminar en el reborde occipital. 

En la Línea Espiral (LE) participan músculos y tejidos blandos involucrados en otras cadenas: esplenio de la cabeza y el cuello (LL), romboides (LPPB), serrato anterior (LPPB), oblicuos (LFS), aponeurosis abdominal (LFS), tensor de la fascia lata (LL), cintilla iliotibial (LL), tibial anterior (LFS), peroneo largo (LL), bíceps femoral (LP), ligamento sacrotuberoso (LP), fascia toracolumbar (LP) y erector de la columna (LP).

Como se observa en las imágenes, la LE conecta segmentos de las demás cadenas miofasciales con el objetivo de aportar cierto equilibrio a todo el sistema.

En este sentido al estar más enfocada al control postural se compone de una mayor proporción de fibras lentas. 

Funciones y descompensaciones

Una de sus tareas más importantes es controlar la rodilla durante la marcha mediante la conexión que realiza entre los arcos del pie y la pelvis. Desde el pie hasta la pelvis deberíamos analizar las tensiones que se producen en esta línea, principalmente las que por exceso de contracción provocan una pronación del pie y en consecuencia desembocan en un valgo de rodilla. 

Además la LE se encarga de generar los giros y las rotaciones del cuerpo a la vez que regula la estabilidad del tronco y las piernas a través de su contracción isométrica y excéntrica, y así evitar torsiones excesivas que dañen la columna.

Por otro lado, cualquier desviación de columna como una escoliosis o cualquier otra rotación axial de la misma influirá en todas las líneas miofasciales, pero más especialmente en la línea espiral que tratará de devolver el equilibrio para mantener la posición recta del cuerpo en bipedestación.

Al igual que sucedía con las otras líneas, la LE también ve afectado su comportamiento por la utilización frecuente del lado dominante o la repetición constante de ciertas actividades diarias.  

Si bien, aunque la LE nos permite amplios márgenes de tolerancia sin que se vea alterada su funcionalidad, en el caso de que esto suceda provocará cambios en el movimiento del resto de cadenas miofasciales.

Movimientos de la Línea espiral

Puesto que su tarea principal es generar rotación y torsión, serán estos los principios que utilizaremos para elongar y contraer esta vía anatómica. De esta forma podremos utilizar ejercicios en los que el torso gire en sentido opuesto a la cadera

La acción más simple para lograr este cometido es sentarse, flexionar una pierna y girar hacia a ella llevando el hombro por la cara externa de la rodilla. Si queremos progresar hacia movimientos más complejos podríamos practicar posturas como el triángulo invertido de Yoga u otros como la sierra, medio rodar atrás con oblicuos y la sirena con giro de Pilates.

En prevención de otros alternativos que puedan surgir, mi consejo es que no utilices cargas externas si pretendes movilizar la LE. De esta forma evitarás someter a las vértebras lumbares a fuerzas de compresión y cizalla que en algunos casos son contraproducentes para la salud de tu columna. Descartaría por este motivo los giros rusos, el crunch con oblicuos y los giros con barra estando de pie.

A lo largo de estos capítulos hemos podido ampliar la visión actual sobre el movimiento e ir más allá de empujes, tracciones y dominantes de rodilla o cadera. Aunque es cierto que estos patrones han supuesto un avance positivo con respecto a trabajar con ejercicios que aíslan cada grupo muscular, no por ello deberíamos desestimar otras propuestas basadas en el movimiento; bailar, Animal Flow, MovNat,... y es que en definitiva, lo importante es moverse con frecuencia y de todas las formas posibles.

Y aquí concluimos la serie sobre el fascinante mundo de la fascia, pero no creas que me voy a olvidar de sus protagonistas, en muchos casos tendrán un papel de invitado en próximos artículos e incluso puede que surja alguna spin-off. 😉

Bibliografía

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1 Comentario

  1. Una vez mas te has superado, sin dudarlo excelente
    entrada!!! Felicidades

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