La degeneración del entrenamiento funcional

​El entrenamiento funcional está de moda, ¿pero tiene sentido ese término?

Hace unos años resultaba útil para desmarcarse de los clásicos entrenamientos de la sala de fitness del gimnasio, pero actualmente considero que este concepto se ha degradado.

​Se le pone como adjetivo a cualquier sistema y programa de entrenamiento que tenga alguna de estas características:

  • ​Solamente utiliza pesas libres o el propio peso corporal.
  • ​Se ejecutan movimientos de halterofilia.
  • Emplea rutinas full body o ​contemplan patrones de movimiento
  • ​Tiene entrenamiento concurrente: cardio y fuerza en la misma sesión o semana.
  • Incluye HIIT.
  • Usa kettlebells, anillas ,TRX, sacos búlgaros, ruedas,...
  • Se incorpora la movilidad en el calentamiento o se finaliza con liberación miofascial con un foam roller.
  • ...

Vamos que cualquier objeto, ejercicio  o método que se considere poco habitual ya parece que convierte a un entrenamiento en funcional.

Definición de funcional

Para poner un poco de luz sobre este tema es bueno acudir al diccionario para saber de qué estamos hablando. La RAE describe así la palabra “funcional”:

  • ​1. adj. Perteneciente o relativo a la función o a las funciones. Competencia, procedimiento funcional. Dependencia, enlace funcional.
  • ​2. adj. Dicho de una cosa: Diseñada u organizada atendiendo, sobre todo, a la facilidad, utilidad y comodidad de su empleo.
  • ​3. adj. Dicho de una obra o de una técnica: Eficazmente adecuada a sus fines.
  • 4. adj. Perteneciente o relativo a las funciones biológicas o psíquicas.

¿Entonces que convierte a un entrenamiento en funcional?

Pues que se tiene que adecuar a ti. Pero no solamente a tus objetivos, es ​igual de importante que se adapte a tus características y circunstancias.

En primer lugar, si no hay una evaluación de tu condición física y tus rangos de movimiento no podrás progresar de forma eficaz y segura a largo plazo.

​Por lo tanto necesitas haber detectado las restricciones de movilidad y estabilidad que te impiden ejecutar correctamente determinados ejercicios o patrones de movimiento.

​Además debe tener en cuenta el largo plazo. De poco sirve que consigas tus ​metas en un par de meses si luego no puedes mantenerlos.

Si lo que quieres es mejorar tu condición física tendrás que dedicar un tiempo a corregir las limitaciones detectadas. Ignorarlas tiene un coste, no hagas que sea demasiado alto.

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¿Existen los ejercicios funcionales por sí mismos?

No. Independientemente de la cantidad de masa muscular, número de grupos musculares o articulaciones implicadas, habrá que determinar si se adapta a tus cualidades y propósitos.

Por ejemplo, actualmente está mal visto utilizar ejercicios aislados y sin embargo en temas de rehabilitación a veces resultan útiles para reacondicionar un músculo acortado mediante un estiramiento con carga.

Y por poner un caso bastante habitual (por desgracia), imagina que quieres lograr la autonomía de una persona que se le hace díficil levantarse de una silla. En este caso una sentadilla puede no ser el ejercicio idóneo en sus comienzos por todos los requisitos de movilidad que implica, y realmente resulte más funcional una extensión de cuádriceps o utilizar la prensa para ganar fuerza inicialmente.

En definitiva tendremos que ​prescribirle el ejercicio que más le acerque a su objetivo con el menor riesgo posible y tratando de mantener su motivación y adherencia. Una vez que logremos este objetivo, buscaremos aumentar su independencia en tareas más avanzadas y seguir aumentando su calidad de vida.

Entrenamiento Inteligente

Como diría Ariel Couceiro, “Tirarte a la selva no te convierte en Tarzán, como mucho en Jane”. Es decir,​ careces de las aptitudes necesarias para afrontar muchos de los "ejercicios funcionales" y poder prosperar en el nuevo entorno sin acabar sufriendo las consecuencias.

Precisamente de este gran entrenador adopté parte de su filosofía de entrenamiento que comienza con una fase de “Evaluar – Detectar – Corregir”, o lo que es lo mismo; primero hacer que te muevas mejor para después incrementar la frecuencia e intensidad de dicho movimiento.

En resumen, no existen planes ni rutinas de entrenamiento funcionales, da igual que ejercicios, métodos o herramientas que utilicen. Es imposible contemplar las diferencias de todos los usuarios que los van a poner en práctica. Pero eso no significa que ​realizar un programa de entrenamiento no personalizado tenga que ser negativo o perjudicial, simplemente no es lo óptimo.

El único plan de entrenamiento funcional es el que es personalizado. Hecho a la medida de tus particularidades y metas y transferible a tu vida diaria, laboral y deportiva.

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